Viagra femenino: la letra chica detrás de la pastilla rosa.
Se aprobó en Estados Unidos; aún no se comercializa en el país.
Después de haberla rechazado dos veces por sus efectos adversos, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) aprobó anteayer una nueva medicación que ayudaría a tratar la falta de deseo sexual en la mujer. Aunque la pastillita en cuestión, de color rosa, se dio a conocer como el “Viagra femenino”, ni su mecanismo de acción ni sus efectos tienen mucho que ver con el sildenafil (nombre genérico del medicamento para la disfunción eréctil), la píldora celeste que, patentada en 1996 y aprobada en 1998, tuvo impactos médicos, sociales y económicos significativos.
Mientras este último sólo promueve el flujo de sangre hacia los genitales masculinos y tiene efecto casi inmediato, pero no influye en el deseo sexual de los hombres, la flibanserina, como se denomina el nuevo fármaco, no produce un cambio físico, sino que está diseñada para alterar a lo largo de semanas la secreción de dos neurotransmisores vinculados con la motivación y la recompensa (la dopamina) y las sensaciones de satisfacción o saciedad (serotonina).
“La dopamina está asociada con todo lo que da placer: la comida, el sexo, las drogas -explica Agustín Ibáñez, director del laboratorio de psicología experimental y neurociencias del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco)-. La serotonina, con la motivación y el estado de ánimo. Ambas actúan en muchas conductas y de forma global.”
El mecanismo a través del cual la flibanserina incide en el deseo sexual es algo que todavía no se entiende muy bien. De hecho, estaba siendo investigada como antidepresivo cuando se notó que parecía aumentar el impulso sexual en las mujeres.
“El descenso de la libido femenina es un problema importante -afirma el doctor León Gindin, médico sexólogo y miembro de la Academia Internacional de Sexología Médica-. Depende de la edad y de la influencia de ciertos medicamentos. Aparece con frecuencia en la menopausia, por la hipoproducción hormonal. El descenso de testosterona no se puede compensar porque lleva a desarrollar caracteres masculinos, como el exceso de vello. La baja secreción de estrógenos produce sequedad vaginal. La mujer huye del sexo porque teme sentir dolor durante el coito. Consultan con el ginecólogo y les recetan un lubricante que se seca rápido. Lo que corresponde es la indicación de suplementos estrogénicos locales.”
¿Cómo se distingue entre la falta de deseo originada en un trastorno y la que surge por problemas de la pareja? Según Gindin esto puede inferirse a partir de comentarios del estilo: “Yo a mi marido lo quiero, pero no tengo ganas de tener relaciones sexuales -explica, muy gráficamente-. Desde ahí en más, uno empieza a indagar. La nueva droga se presenta como una maravilla, pero mejora sólo en un pequeño porcentaje y no tiene ningún efecto sobre el orgasmo. Habrá que seguir investigando.”
Aunque una píldora para aumentar el deseo en la mujer es desde la aparición del Viagra el premio más buscado por numerosas compañías farmacéuticas, la aprobación de la flibanserina generó entusiasmo y críticas por igual.
Parte del escepticismo está inspirada en su moderada efectividad. Según los resultados de ensayos clínicos dados a conocer por la FDA, las mujeres que recibieron el fármaco reportaron 4,4 experiencias satisfactorias en un mes, contra 3,7 en el grupo que recibió el placebo.
A esto se le suman los efectos adversos. Cerca del 10% de las pacientes que participaron en los estudios experimentaron mareos, fatiga y náuseas. El prospecto del nuevo medicamento advierte que puede causar hipotensión pronunciada y desmayos. Un dato importante, siendo una píldora que debe tomarse durante tiempo prolongado y de administración diaria, es que, como ocurre con otros antidepresivos, no puede mezclarse con alcohol.
“Se trata de una sustancia que hace mucho tiempo están tratando de aprobar -explica el doctor Carlos Damin, director de Fundartox, jefe de toxicología del hospital Fernández y titular de la cátedra de Toxicología de la Facultad de Medicina de la UBA-. Se sabe que tiene muchos efectos adversos que no lograron evitar, como picos de hipotensión que, sumados al alcohol, pueden provocar cuadros sincopales [desmayos]. Está absolutamente contraindicado su uso con otros antidepresivos. Tampoco puede combinarse con ciertos antibióticos y medicamentos contra los hongos (antimicóticos) por el ciclo de acción que tiene en el hígado. Es decir, fue aprobada, pero falta hacer farmacovigilancia para saber si va a ser efectiva.”
Gindin coincide: “Las cifras de efectos adversos son altas. Sólo al cabo de un mes o dos se ve si hizo efecto. Tengo mis dudas [sobre este fármaco]. A mí me parece algo marketinero, se están aprovechando del éxito real del Viagra. El deseo es diferente en el varón y en la mujer. Los varones somos boy scouts, estamos siempre listos. A las mujeres hay que «hacerles la cabeza» para que tengan deseo. Y eso, por ahora, no se logra con píldoras, se aprende en las terapias sexológicas. Tengamos ciertas precauciones, no seamos tan fármacodependientes.”
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